Grupo de trabajo Semes - Simulación Clínica

 

 

 

 

 

 

Desde que el hombre decidió mostrar a otros el arte de curar y de cuidar a sus semejantes, ha utilizado la simulación como herramienta de aprendizaje. Un ejemplo muy simple podría ser enseñar a estudiantes a manejar agujas y a suturar la piel de un pollo o cualquier tejido similar. Modelos más complejos aparecieron para ensayar la reanimación cardiopulmonar, donde se puede entrenar la ventilación y el masaje cardíaco. El desarrollo de complejos maniquíes sincronizados con modelos de software muy potentes en los que se consigue simular un modelo fisiológico humano ayudan a entrenar al alumno en ambientes realistas y de una manera automática y estandarizada, donde el papel del instructor o facilitador está centrado en ayudar y orientar al alumno a analizar lo sucedido desde el punto de vista técnico (ha conseguido diagnósticar y tratar, por ej.) y desde el punto de vista no técnico (habilidades de comunicación, liderazgo, seguridad, etc…).

En los últimos 25 años, lo que empezó siendo una herramienta de gran valor para el entrenamiento de anestesiólogos, se ha ido convirtiendo en una herramienta imprescindible en muchas otras especialidades, y como no, en la urgencia y emergencia.

La simulación ha permitido que los alumnos del Grado de Medicina y del Grado de enfermería, se enfrenten a situaciones de urgencia de alta prevalencia siendo ellos los responsables del paciente enfermo. Pueden trabajar en un ambiente seguro sin riesgo para el paciente ni para ellos. La simulación en el postgrado, permite además trabajar en situaciones de baja prevalencia y elevada gravedad, permite trabajar en problemas escalables, y en la elaboración de estrategias.


Correo Institucional: simulacionclinica@portalsemes.org